Paso 1: Empieza por un lugar inaccesible
Usa la fosa de las Marianas u otro ambiente del océano profundo y pregunta por qué las personas no pueden simplemente ir allí y mirar a su alrededor.
El océano es vasto, profundo, dinámico y difícil de acceder. La exploración nos ayuda a comprender los sistemas oceánicos, descubrir nuevos hábitats y organismos, y mejorar el conocimiento sobre cómo funciona la Tierra.
La exploración y las observaciones repetidas revelan lugares, procesos, organismos y cambios oceánicos que no pueden comprenderse con una sola visita o un solo instrumento.
La exploración oceánica ayuda a investigar el fondo marino, la columna de agua, los organismos, los procesos físicos, la química y las condiciones ambientales cambiantes.
Las nuevas observaciones pueden revelar hábitats, especies, comportamientos, formas geológicas, recursos y conexiones del sistema oceánico antes desconocidos. La exploración también puede mejorar la comprensión de los impactos humanos y generar descubrimientos útiles para la medicina, la ingeniería, la energía y otros campos.
La ciencia no solo explora lugares nuevos. También vuelve a los mismos lugares y recoge observaciones a lo largo del tiempo.
Las mediciones repetidas ayudan a revelar cambios de temperatura, circulación, nivel del mar, química, ruido, ecosistemas, distribución de especies y otros procesos oceánicos. Las observaciones a largo plazo ayudan a reconocer patrones, contrastar explicaciones y mejorar predicciones.
Comprender el océano depende de que personas con distintos conocimientos especializados, experiencias, responsabilidades y formas de conocer colaboren y compartan información.
La exploración oceánica reúne biología, química, geología, física, ingeniería, matemáticas, informática, ciencia de datos y muchas otras disciplinas.
Los equipos científicos también trabajan con personal técnico, tripulaciones, docentes, estudiantes, personas portadoras de conocimientos indígenas y locales, comunidades, gobiernos, organizaciones ambientales y socios internacionales para recopilar, interpretar, financiar, regular y compartir información oceánica.
Los datos y descubrimientos oceánicos deben comunicarse con precisión y hacerse accesibles para que puedan usarlos la comunidad científica, las personas responsables de tomar decisiones, docentes y comunidades.
Las condiciones del océano dificultan el acceso directo, por lo que se utilizan tecnologías especializadas y sistemas de datos conectados para observar lugares a los que las personas no pueden llegar fácilmente.
La profundidad, la oscuridad, la presión, la temperatura, la salinidad, la distancia, las olas y las corrientes crean condiciones que hacen que la exploración humana directa sea difícil, costosa y, a veces, peligrosa.
Muchos ambientes oceánicos no pueden visitarse de forma segura ni observarse continuamente por personas. Estos retos físicos explican por qué son necesarias las tecnologías especializadas.
Se utilizan buques de investigación, sumergibles, vehículos operados a distancia, vehículos submarinos autónomos, sonar, satélites, sensores, flotadores a la deriva, boyas, observatorios y otras tecnologías.
Algunas herramientas observan zonas enormes desde arriba. Otras cartografían el fondo marino, recorren la columna de agua, permanecen sumergidas durante largos periodos o recogen muestras y mediciones en ambientes extremos.
Los nuevos métodos y tecnologías también apoyan la investigación de los organismos, recursos, energía, geología y procesos físicos del océano.
Las observaciones oceánicas de distintos instrumentos pueden combinarse en mapas, sistemas de datos y modelos computacionales.
Estos sistemas ayudan a investigar lugares y procesos que no pueden observarse continuamente. Conectan observaciones a distintas profundidades, distancias y momentos, mientras que el acceso en línea permite a la comunidad científica y al público participar en exploraciones remotas o casi en tiempo real.
Un mejor conocimiento del océano apoya las decisiones sobre biodiversidad, recursos, peligros, clima y uso sostenible.
Usa la fosa de las Marianas u otro ambiente del océano profundo y pregunta por qué las personas no pueden simplemente ir allí y mirar a su alrededor.
Pregunta qué herramientas podrían investigar su profundidad, forma, condiciones del agua, geología y organismos.
Muestra cómo pueden combinarse las observaciones de satélites, barcos, sonar, sensores, sumergibles y distintas disciplinas científicas en mapas, conjuntos de datos y modelos.
Deja que el alumnado identifique una pregunta que requiera más observaciones o exploración.
La exploración oceánica es un proceso activo de plantear preguntas, observar ambientes de difícil acceso, comparar cambios a lo largo del tiempo, combinar conocimientos especializados y convertir mediciones en conocimiento útil.
El alumnado debería comprender que gran parte del océano sigue siendo difícil de observar, que la exploración depende de tecnologías especializadas y colaboración, y que los mapas, datos y modelos ayudan a comprender lo que no puede observarse continuamente.
Pregunta para el aula: Si se quisiera comprender un lugar a 8.000 metros bajo la superficie oceánica, ¿qué habría que observar y qué herramientas se utilizarían?
Compara batimetría, conjuntos de datos temporales y capas basadas en modelos para investigar cómo las observaciones se convierten en mapas y dónde aún hacen falta más pruebas.
Sigue las conexiones entre especies del océano profundo, hábitats poco habituales, oportunidades de exploración, disciplinas científicas y los sistemas que aún intentamos comprender.
Usa cartas como ciencia marina, fuentes hidrotermales y caída de ballena para hablar de descubrimientos, herramientas y ecosistemas ocultos.
Ecorregión
Usa la fosa de las Marianas para hablar de cómo la profundidad, la presión, la oscuridad, la distancia y la lejanía limitan la observación humana directa.
Oportunidad
Usa la ciencia marina para conectar preguntas y descubrimientos con observaciones, pruebas, tecnología y colaboración.
Oportunidad
Usa las fuentes hidrotermales para mostrar cómo la exploración reveló ecosistemas profundos sustentados por energía química en lugar de luz solar.
Herramienta
Usa WebGIS para comparar observaciones cartografiadas y conjuntos de datos basados en modelos, y habla de lo que revelan sobre lugares que las personas rara vez visitan directamente.

Especie
El pez caracol de las Marianas ayuda a explicar este principio porque vive en uno de los hábitats más profundos y menos accesibles de la Tierra, donde la exploración sigue revelando cómo sobrevive la vida.

Especie
El camarón ciego muestra que la exploración a menudo revela ecosistemas que serían desconocidos sin sumergibles, sensores y observación de las profundidades marinas.

Especie
La anguila de Kaup ayuda a conectar los hábitats del océano profundo con el reto de observar animales móviles en ambientes oscuros y de alta presión.

Ecorregión
Rasgo distintivo: Esta fosa incluye las partes más profundas conocidas del océano global y sigue siendo difícil acceder a ella directamente.
Conexión con el sistema global: Ayuda a explicar por qué la profundidad, la presión, la oscuridad y la lejanía dificultan la exploración del océano.

Ecorregión
Rasgo distintivo: Este sistema de fuentes hidrotermales alberga vida quimiosintética poco habitual en un ambiente profundo y extremo.
Conexión con el sistema global: Muestra que la exploración sigue revelando ecosistemas y vías de energía que antes eran completamente desconocidos.

Ecorregión
Rasgo distintivo: Este cañón submarino profundo está cerca de la costa, pero sigue revelando procesos y especies del océano profundo difíciles de observar.
Conexión con el sistema global: Ayuda a explicar que incluso los lugares oceánicos cercanos a las personas pueden seguir planteando retos científicos y ofrecer muchos descubrimientos.

Oportunidad
La ciencia marina ilustra el principio al mostrar que el descubrimiento depende de la observación, las pruebas y la investigación continua.

Oportunidad
Las fuentes hidrotermales ilustran el principio porque la exploración de las profundidades reveló ecosistemas sustentados por la química en lugar de la luz solar.

Oportunidad
La caída de ballena ilustra el principio al mostrar cómo los descubrimientos poco frecuentes en las profundidades pueden revelar redes tróficas y etapas ecológicas inesperadas.